[Cine] Kaze tachinu (El viento se levanta)

Ultima película Ghibli de Hayao Miyazaki

Ficha técnica
Año de estreno: 2013 (25 de abril 2014 en España)
Duración: 126 minutos
Presupuesto: 30.000.000 $
Nominaciones: 1 en los Oscar y otra en los Golden Globes (0 victorias en ambos casos)
Director: Hayao Miyazaki
Reparto: al ser una película de animación, el reparto de voz es diferente según el idioma en el que uno ve la película (el protagonista es doblado por Hideaki Anno en japonés y por Joseph Gordon-Levitt en inglés por ejemplo). Por eso, no pondré los nombres de los dobladores sea en japonés o en inglés. Para los que quieran saber quién dobla a quién, os dejo el enlace para ver los nombres de las voces en inglés y en japonés: reparto de voces en IMDb.

Resumen

風立ちぬ (Kaze Tachinu en japonés, El viento se levanta en español) es la última obra de arte que nos deleitó Hayao Miyazaki antes de retirarse como director de largometrajes de animación debido a su salud. Para ello, decidió contarnos la historia de Jiro Horikoshi, el hombre que diseñó el avión de combate Zero (los que bombardearon Pearl Harbor). La historia empieza con un joven Jiro muy soñador que desea hacer lo mismo que el famoso diseñador aeronáutico italiano Giovanni Caproni, al ver que no podrá ser piloto debido a su miopía. Poco a poco vemos como va avanzando en su sueño de ser un gran diseñador de aviones, desde su primer encuentro con Naoko, su contratación en la empresa Mitsubishi, pasando por su viaje a Alemania dónde verá que Japón lleva mucho retraso en comparación con lo que hacen los alemanes, y su reencuentro años después con Naoko que ha cambiado mucho desde la última vez.

El viento se levanta de Hayao Miyazaki Studio Ghibli

Un último adiós

Como lo puse anteriormente en el resumen, El viento se levanta es el último largometraje de uno de los más grandes del cine de animación (y se podría incluso decir del cine en general) y por lo tanto se va con una película bastante diferente a lo que nos había acostumbrado Hayao Miyazaki. Muchos le conocerán por las películas El viaje de Chihiro, Princesa Mononoke o el más reciente Ponyo en el acantilado. Las otras películas de Miyazaki tenían como personaje principal un niño (o una niña) en un mundo de fantasía dónde la realidad se cruzaba con lo imaginario (como el gatobus). Aquí, y aunque empezamos con un joven Jiro, todo se centra sobre un joven adulto Jiro, bastante soñador eso sí, pero sin monstruos inverosímiles e imaginarios que aparecen. La película tiene un tono mucho más adulto por lo tanto, en todos los sentidos de la palabra. Aparte de tener a un protagonista adulto, los temas de la película son bastante más serios que lo habitual, sobre todo el trasfondo de la película ya que nos situamos en la década de los años 30, época del alzamiento nacionalista (y fascista) en muchos de los países, incluido Japón, dónde vemos a la población en sufrimiento por estar en pésima situación el país. Pero, aquello no impide que la película sea del todo seria y uno no pueda disfrutarla al igual que las otras obras de arte de Miyazaki. Es más, El viento se levanta es el mejor adiós que nos pudo hacer el director al mostrarnos una faceta diferente y una madurez final como para mostrarnos que dio todo lo que pudo para que podamos disfrutar una última vez de sus pinceladas. Porque bien se podría hacer una comparación con el protagonista de la película con su creador, ya que ambos han dado todo lo que han podido en algo que creían de todo su corazón y con la intención de hacerlo lo mejor posible y sobrepasarse. El tema del viento y de la aviación era el más adecuado como adiós ya que está conectado con la significación del nombre del estudio: Ghibli. La palabra significa un viento caliente del desierto usado por los pilotos italianos (de ahí la nacionalidad de Caproni quizás) para el nombre de sus aviones de reconocimiento durante la Segunda Guerra Mundial (Fuente en francés: Buta Connection).

El viento se levanta de Hayao Miyazaki Studio Ghibli

Le vent se lève, il faut tenter de vivre

Como casi siempre con el Studio Ghibli, la animación es irreprochable y casi nos hace olvidar que estamos delante de una película de animación hecha a mano. Si desde los primeros minutos Miyazaki logra cautivarnos, es porque es capaz de meternos en la piel de ese joven Jiro algo soñador que tiene una ambición muy grande y es nada menos que la de sobrepasar su ídolo Caproni. Si el tema de la película es la aeronáutica y la construcción de aviones, la película va mucho más allá y nos lleva en un viaje del que casi no desearíamos que acabara por ser tan maravilloso pero al mismo tiempo triste. Como casi siempre también, Joe Hisaishi es el encargado de hacer la banda sonora, que acompaña a la perfección la película y que es por si solo una maravilla de escuchar y nos cuenta a través de sus instrumentos la gran aventura de Jiro Horikoshi. Como no podía faltar, también tenemos una historia de amor salida de los libros de cuento, ya que Jiro y Naoko se conocerán en un viaje de tren cuando eran unos adolescentes pero tardarán años en volver a verse, como si atraídos por el destino, o empujados por el viento. Ese amor a primera vista, no podría haber sido mejor si no fuera por la enfermedad que padece Naoko y la hace algo débil, aunque no impedirá a los enamorados casarse y estar felices el uno para el otro. Aunque Jiro es considerado como un genio diseñador, su culminación no podía venir gracias al amor que le entrega su mujer Naoko y que le permite realizar ese sueño que tenía desde niño que era diseñar un avión nunca visto y novedoso.

El viento se levanta de Hayao Miyazaki Studio Ghibli

Por lo tanto, la película de animación nos entretiene durante algo más de dos horas en una historia de sueños con tintes de drama, primero por el estado de Naoko, y luego por el tiempo en el que se sitúa la película dónde vemos cómo Jiro, Honjo y los demás ingenieros deben construir aviones pensando en su uso militar antes que de su belleza o su utilidad para el pueblo. Sin olvidarse del significado de esa frase en francés que dicen los protagonistas cuando se ven por primera vez en el tren (y que también es el título de la película): “Le vent se lève, il faut tenter de vivre” (“el viento se levanta, hay que intentar vivir”), en el que a pesar de las situaciones, hay que seguir en adelante. Da igual lo fuerte que sopla el viento, no es un obstáculo que no se pueda superar. El viento, un elemento más que presente en la película sea por la temática o por su alegoría. Con Miyazaki todo tiene un significado, y es eso que hace de sus películas obras de arte que perduran en el tiempo y que es conocida no solo por los amantes de la animación pero también por amantes del séptimo arte.

El viento se levanta de Hayao Miyazaki Studio Ghibli

Conclusión

El viento se levanta es un gran adiós por parte de Hayao Miyazaki dónde la temática, su historia y su realización no dejarán indiferente y lograrán cautivarnos durante toda la película. Miyazaki no podía realizar mejor película que ésta para sellar su larga carrera de largometrajes, con temas tan sencillos pero al mismo tiempo complejos, haciendo del espectador otro soñador más, y con un mensaje tan inteligente como el que uno haya podido escuchar más de una vez que el de si uno quiere, y con trabajo y dedicación, puede cumplir sus sueños. Porque a fuerza de soñar tantas veces del señor Caproni y de su avión, logró hacer de ese sueño una realidad, a pesar de que el viento se haya llevado consigo alguna que otra pluma. Esa última obra de Miyazaki merece la pena ver, no solo por el significado que tiene, pero también por contarnos una historia que nos lleva por las nubes y nos deja encantados después de ver los créditos finales. Porque sí, por última vez, Hayao Miyazaki logra realizar una película increíble que merece su sitio al lado de las otras que hizo en su larga carrera de más de 50 años, a pesar de que esta vez el público al que se dirige la película haya pasado la barrera de la infancia, pero que sigue soñando que puede hacer algo grande, al igual que Miyazaki que es uno de mis directores favoritos.