La tecnología al servicio de la museología

El Museo Arqueológico Nacional (MAN), en Madrid, ha introducido en una de sus exposiciones una muestra en 3D de varias cerámicas griegas. Esta introducción tecnológica en el museo permite tanto al público asistente como a cualquier investigador que quiera estudiar esa colección de vasos griegos aprender más sobre el tema. Sobre todo que esa introducción permite ver de manera muy detallada cualquier detalle que quizás no son tan perceptibles en las cerámicas expuestas al estar protegidas y a cierta distancia. Como lo recoge la web del propio museo:

 

“El proyecto de digitalización tiene como objetivo poner a disposición del público y del investigador una herramienta de gran utilidad para observar con minuciosidad todos los elementos materiales, formales y decorativos de los vasos seleccionados.”

 

Además, se puede incluso ver esos modelos en 3D a través de la web del museo, sin por lo tanto estar obligados a acudir para poder descubrir más a fondo esos vasos griegos. Un aspecto que seguramente agradecerán los investigadores que requieren de muchas horas de trabajo para poder analizar todo detalladamente y sin tener que salir de su despacho o laboratorio.

Aunque pueda parecer extraño esta novedad tecnológica en un museo, es un paso necesario, que permita hacer la visita a cualquier museo del mundo, para crear una interactividad entre el público y las obras expuestas. Sobre todo si con herramientas como la del MAN, uno tiene la posibilidad de interesarse más en profundidad en obras que le hayan gustado y que haya despertado su curiosidad por conocer aspectos que quizás no son visibles con nuestros propios ojos. Porque lo que ocurre muchas veces, sobre todo en cuadros, es que la poca información que tenemos es el nombre del autor, la fecha en la que se ha realizado la obra y el nombre de dicha obra. La introducción de tecnologías de esta índole, ofrece al público la posibilidad de vivir una experiencia diferente su visita al museo, con una inclinación más didáctica y no solo pararse en el aspecto visual y cultural (por su nivel de importancia en su época) de obras que desconocemos por haberse creado hace tiempos casi inmemoriales. Tecnología y Museología pueden y deben ir de la mano, para ofrecer la mejor inmersión posible.